Mate Eléctrico
Mate Eléctrico
Lazcoz Producciones
2009
¿Cómo sobrevivir ante la alienación que nos impone la ciudad de Buenos Aires cuando se llega de una ciudad pequeña de provincia? Los chicos de Mate Eléctrico encontraron el arte, la música en especial, como forma de resistir el impacto que significó venir desde Concordia (Entre Ríos) para empezar con sus estudios.
Hoy, pasados unos cuantos años de aquellos intentos, esa defensa-creación se convirtió en el primer disco (homónimo de la banda), que editaron a fines del año pasado de manera independiente y que nos acerca a los siempre inabarcables temas humanos: el amor, el ser, el futuro.
Más allá del nombre y del interesante diseño de tapa del álbum (los tonos sepia, la rugosidad del fondo, los dibujos de líneas simples), nada más alejado que el término “rústico” para definir su música. Con el marco de una formación clásica (guitarra y voz -Martín Messina-, bajo -Sebastián Bergalio-, batería -Augusto Müller-), y el agregado de teclados -Juan Esteban Mbramor- apuntan a un sonido que se identifica con la búsqueda interminable del flaco Spinetta, desde lo musical hasta la poesía de sus letras.
A través de la expresividad de la voz de Messina, nos llegan vestigios de existencialismo en sus letras, “Y los años que nos siguen maltratando como sombras” y de pequeñas estrofas poéticas “y tus dedos matizan la herida, matizan el verbo”.
Después de un 2009 con presentaciones esporádicas, este año habrá que prestar atención cuando estén tocando por estos pagos.
Por Nadia Fink