Otro periodismo

Buscar

Adelanto

La voz embarrada del cura Mugica

Nelly Benítez es una militante barrial con un anecdotario tan grande como su corazón murguero, construido en sus cincuenta años de resistencia en el barrio de Retiro, también tan enorme como sus historias de revolución. Dictaduras y democracias neoliberales la vieron luchar, y esa dicha por contar se tornó un oficio. En mayo, a 44 años del asesinato del cura Carlos Mugica, se reedita Guardianes de Mugica. Diamantes en el Barro, su primer libro, donde las historias biográficas del cura, su barrio, la murga que ella fundó –Los Guardianes de Mugica– y su historia personal, están unidas a una misma crónica sobre las formas de la organización popular.

La Teología de la Liberación es una vértebra del Partido de los Trabajadores (PT) de Brasil, y se expresa en otros partidos de la resistencia a lo largo de América Latina. Es territorial, anticapitalista y es un presente, como las militancias de los años sesenta y setenta. Clama justicia por el asesinato de monseñor Oscar Romero en El Salvador y de monseñor Enrique Angelelli en La Rioja, marcha con los pibes del pueblo de la mano de Carlos Cajade, pone en juego la opción preferencial por los pobres en el potrero más humilde, se repiensa en la pedagogía de Rubén Dri, se multiplica en curas villeros que se foguean en los versos de "No basta con rezar" de Alí Primera, y construyen una homilía sobre el "Credo del Che" de Roque Dalton. Se pone de manifiesto en las horas más duras, con compañeros incondicionales como Frei Betto y el teólogo Leonardo Boff en cada abrazo popular a Lula en las últimas semanas.
Los nombres y sus historias son innumerables y, si bien en esta nota queremos hacer presente una en especial, la del cura Carlos Mugica, también queremos centrar su historia a 44 años de su asesinato por la Triple A. Dice la "Milonga del Fusilado" que quien murió peleando vive en cada compañero, por eso nos asomamos a leer la historia de nuestros y nuestras mártires con los ojos de quienes resignificaron su lucha en su territorio. ¿Qué sería de los movimientos populares sin Domitilas que le dan ardiente y nueva vida al Che alzando su voz en asambleas mineras, sin Juanas que salen muy temprano y vuelven muy tarde a su casa, sólo para germinar la solidaridad profunda de Darío Santillán, sin militancias que nos llevan al encuentro de Rosa Luxemburgo como porvenir?
Este es el ejemplo de Nelly Azul Benítez, militante social desde la cuna, y murguera hace casi veinte años. Camina por la senda de Mugica desde su infancia. Llegó junto a su familia y una promesa de bienestar social a la Villa 31 en 1969 desde el Chaco, a 300 kilómetros y diez años de la historia otro nacimiento, el del compromiso social de Mugica. Fue en el barrio de Retiro, donde esas distancias se superaron para siempre con la militancia de ambos, por eso en mayo, en cada aniversario del asesinato del cura, el barrio estalla en murgas y gritos de guerra con la Marcha Murguera que Los Guardianes convocan bajo diversas consignas desde el año 2000.



Crecer en el barrio
Nelly me ayudó a construir una postal del barrio. Me aportó un comienzo en Retiro, donde salen y llegan todos los colectivos, hasta llegar a Salguero y me contó de un barrio que crece hacia los bordes de las vías del tren San Martín, desde donde se pueden ver las casitas, y en el medio, la autopista construida en 1990 que divide la 31 con la 31 Bis. Me contó entonces de las escuelas cercanas, que no logran contener la cantidad de pibas y pibes del barrio; de los vecinos laburantes de comercio en su mayoría, trabajadores/as informales, vendedores/as ambulantes, feriantes, inmersos en la burocracia del monotributo; de nuevos DNI que se domicilian en el Barrio 31 Padre Carlos Mugica; de los obreros de la construcción que representan nuestro movimiento demográfico, con nuevos vecinos que llegan desde las provincias y la Patria Grande, que tienen una tradición de ser albañiles y los mejores constructores, y se abocan al trabajo en obras. El cura está en todos los rincones de la Villa, está en los paredones, en las escuelas. Así los vecinos nuevos terminan acercándose a la figura de Mugica...


(La nota completa en la edición gráfica de Sudestada... ¿Por qué publicamos apenas un fragmento de cada artículo? Porque la subsistencia de Sudestada depende en un 100 por ciento de la venta y de la confianza con sus lectores, no recibimos subsidios ni pauta alguna, de modo que la venta directa garantiza que nuestra publicación siga en las calles. Gracias por comprender)

Comentarios

Autor

Luciana Petrocchi