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En la calle

Romeo y Julieta en la Villa

La idea fue de los talleristas de teatro de la Asociación Civil Detrás de Todo: un cortometraje protagonizado por los pibes y pibas de la Villa 31 Bis, inspirado en un clásico sin tiempo, Romeo y Julieta. Lo que vino después fue un ejercicio lúdico, donde los chicos se sumaron a interpretar personajes y la geografía del barrio se coló en cada rincón de la película. El cine, una vez más, como ventana abierta y como juego, como desafío colectivo y como herramienta de comunicación de los que mucho tienen para contar y para decir.

En la 31 esto sucede: dos casas ambas en nobleza iguales con odio antiguo hacen discordia nueva. La sangre tiñe sus civiles manos". Así comienza el cortometraje Romeo y Julieta Bis realizado por el Taller de Teatro de la Asociación Civil Detrás de Todo que trabaja en el fondo de la Villa 31 bis. Las palabras acompañan las imágenes tomadas por un dron de una de las villas más grandes de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Niños y niñas de entre seis y doce años se reconocen en la pantalla y no lo creen: gritan, sonríen, se miran con complicidad y se señalan con el dedo para luego taparse las caras, llenos de vergüenza. Meses atrás la mayoría conocía algunos fragmentos dispersos de la historia de Romeo y Julieta, pero ahora se apropiaron de ella y recitan sus diálogos de memoria.
"La idea era adaptar una obra de William Shakespeare tomando los hechos más importantes sin dejar de respetar la fidelidad a los textos a pesar de su complejidad, lo cual representaba un desafío enorme tanto para nosotros como para los niños. A cada uno se le dio un papelito para que se aprendiera el diálogo y luego se le preguntó por su significado, para que lo actuara con más libertad a partir de su interpretación. Al principio queríamos hacer Hamlet, pero nos decidimos por Romeo y Julieta porque nos pareció que estaba más relacionada con problemáticas del barrio" comenta Maggie Helou, una de las profesoras del taller de teatro, acertando a lo que muchos espectadores intuyen cuando ven el cortometraje: Romeo y Julieta Bis narra el conflicto entre los Montesco y los Capuleto pero también nos habla de la historia de un barrio disputado por distintos bandos, en donde la presencia policial forma parte de la realidad cotidiana de los niños y niñas que viven en él.
"Fuera todos, bajo pena de muerte una vez más les digo: nadie más en este sitio". Los niños conocen la articulación de las últimas palabras, el tono rígido de la voz acompañado de una mirada tan desafiante como triste detrás del uniforme, que no titubea a la hora de increparlos a ellos y sus guardapolvos blancos a la salida de la escuela para pedirles el documento o el cuaderno de comunicados en su defecto, aunque no haya ninguna legislación que habilite a las fuerzas de seguridad a exigirle a un niño o adolescente que muestre sus pertenencias por la manera en que se viste o elige pararse ante el mundo en un intento más por construir su identidad. Sin embargo, los barrios populares constituyen el chivo expiatorio de la violencia institucional, práctica sistemática que tiene como blanco principal a los jóvenes que día a día resisten al hostigamiento policial y comienzan a asignarles palabras y significados a las imágenes y sensaciones difusas que recorren el cuerpo de muchos desde pequeños: la idea de que sus vidas "no valen nada" en una sociedad que le asigna un valor a todo lo demás.
Pero no todo es conflicto en Romeo y Julieta Bis; el corto está repleto de imágenes de espacios en los que los niños eligen estar a diario, como la canchita en donde juegan un picado, la capilla y el jardín de infantes que durante la semana les brinda un espacio de aprendizaje a niños de entre dos y cinco años y los sábados se convierte en el escenario en donde chicos y chicas de edad de primaria tienen clases de teatro cuando las luces se apagan, la cámara se enciende y un universo de historias y personajes surge de la expresión de sus voces y cuerpos.
"Trabajamos utilizando la pedagogía de Augusto Boal del teatro del oprimido y ejercicios lúdicos del clown. Creemos que es en el juego teatral donde los educandos pueden representar personajes o recrear situaciones que les permitan comprender el punto de vista de los otros y tener que comprometerse con el rol que desempeñan", comentan los referentes del taller, que junto a otras actividades culturales del centro comunitario se proponen brindar un espacio de encuentro significativo con los niños. Un espacio que durante tres horas les pertenece sólo a ellos, a sus inquietudes, necesidades y deseos. Un espacio en donde toma cuerpo la idea de que la educación es un acto de amor...


(La nota completa en la edición gráfica de Sudestada... ¿Por qué publicamos apenas un fragmento de cada artículo? Porque la subsistencia de Sudestada depende en un 100 por ciento de la venta y de la confianza con sus lectores, no recibimos subsidios ni pauta alguna, de modo que la venta directa garantiza que nuestra publicación siga en las calles. Gracias por comprender)

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Autor

Solana Camaño